La felicidad está a sólo un paso de la más profunda caída. Una caída justo al borde del más profundo agujero.
Sólo tú puedes decidir si buscar esa oscuridad o dar un pequeño paso hacia atrás para coger carrerilla y saltar. Saltar bien alto y esquivar ese bache.
Tal vez no encuentres al otro lado la ansiada felicidad, pero te espera un camino por el que seguir avanzando y creciendo.
Seguro encontrarás mas agujeros en tu recorrido, pero cada bache es un nuevo comienzo. Una nueva superación que te permitirá explorar nuevos lugares hasta encontrar lo que siempre habías buscado.