Como animal nací.
Como mariposa volé.
Como guepardo corrí.
Como lobo luché.
Pero al final, como todo el mundo morí.
Yo morí de egoísmo, de avaricia, de egocentrismo.
Morí pensando que era importante, que el mundo sin mí se pararía, que todo dejaría de funcionar.
Morí y nadie se dio cuenta.
Mi cuerpo seguía presente.
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